El misterioso aviso de un medio de prensa escrito Magallanico que permitió al director de la ANI contratar a ex compañero de la Escuela Naval

Por: Jorge Molina Sanhueza

Un pequeño aviso apareció el pasado 22 de diciembre en el diario El Pingüino de Punta Arenas, ubicado al lado de otros que buscaban una “señora responsable” y un ovejero. Se leía que un servicio público requería contratar a un profesional del área humanista o afín. Lo llamativo es que para postular, los antecedentes debían ser enviados -a más tardar el 23 del mismo mes a las 15 horas- a un mail anexado al dominio www.kurier.cl, cuya web no existe. Si bien se desconoce cuántos magallánicos enviaron su currículum, lo cierto es que la publicación era para reclutar al representante de la Agencia Nacional de Inteligencia en la zona. El resultado de ese aviso terminó con la contratación del capitán de un fragata (r), ingeniero mecánico, dedicado los últimos 20 años a la administración hotelera. Sin embargo, no se trata de cualquier persona, sino de un ex compañero de clases en la Escuela Naval del actual jefe del espionaje civil, contralmirante (r) Gustavo Jordán. En el Ministerio del Interior indicaron que se trató de un concurso público y transparente que se extendió a Copiapó, Antofagasta y Talca con avisos similares. Todo al más puro estilo de la Guerra Fría. La historia la revela la Unidad de Investigación de Radio Bío Bío.

Para nadie es un misterio que desde el 18 de octubre han disminuido los puestos de trabajo a nivel nacional. Por ello, las publicaciones en que se ofrece un empleo abren la esperanza de cualquier chileno. Así ocurrió en la edición del pasado 22 de diciembre de 2019 en el diario El Pingüino de Punta Arenas.

En los clasificados del matutino se leía que un “servicio público” buscaba contratar un profesional del área humanista -periodista, cientista político, abogado o de una carrera afín- para laborar en el Estado. Dentro de las competencias requeridas, el postulante debía manejar bases de datos, el programa Office y realizar análisis.

“Se valorará (…) la residencia en la zona y la disponibilidad inmediata para asumir el cargo”, concluía el aviso que estaba rodeado de ofertas laborales como “se busca una chofer dama” o “se necesita ovejero”.

Los interesados debían postular enviando su currículum al correo electrónico “administración@kurier.cl”. Este último, evidentemente, no correspondía a una institución pública, sumado a que el plazo para enviar los documentos requeridos apenas superaba las 24 horas. Es decir, sí o sí, el tiempo vencía el 23 de diciembre a las 15.00.

De hecho, la Unidad de Investigación de Radio Bío Bío buscó en internet la web www.kurier.cl -que se desprende del e-mail aparecido en el medio magallánico- y no existe.

Al consultar en el registro de dominios NIC, kurier.cl pertenece a Rodrigo Riveros, quien trabaja en el área de informática de la Agencia Nacional de Inteligencia, en Santiago. Por ende, se podría concluir fácilmente la relación entre ambas.

Es probable que una buena parte de los lectores de El Pingüino de ese domingo 22 diciembre de 2019 ni siquiera imaginaran que el objetivo del aviso era para reclutar a un nuevo espía para la inteligencia civil chilena.

El que sí supo de ello fue un capitán de fragata (r), de profesión ingeniero mecánico (no del área humanista), con un magíster en la Universidad Adolfo Ibáñez y que en los últimos veinte años se ha dedicado a la administración de hoteles y al trabajo académico en una universidad local, muy lejos de lo que se pedía en la publicación.

¿Cómo el exmarino se enteró que podía postular, aunque no cumpliera con los requisitos exhibidos en el aviso? La respuesta podría dilucidarse por un hecho clave: fue compañero en la Escuela Naval del hoy director de la ANI, el vicealmirante (r) Gustavo Jordán, de acuerdo a la información que levantó de distintas fuentes la Unidad de Investigación de Radio Bío Bío.

Este medio solicitó información al Ministerio del Interior -del cual depende la ANI- y se limitaron a indicar que fue un concurso público y transparente. Para ello entregaron una copia de la página del diario El Pingüino con el fin de confirmar la versión, ratificando el modelo de reclutamiento de la entidad.

Pero no fue el único aviso económico estilo “guerra fría” en medios regionales que publicó la ANI. Hubo otros en el Diario El Centro de Talca, El Mercurio de Antofagasta y El Chañarcillo de Copiapó con iguales características.

Sin embargo, a diferencia del aparecido en Punta Arenas -que establecía un plazo apenas superior a las 24 horas para la postulación-, los anteriores entregaban seis días. El mail también era distinto para estos últimos: seleccion@kurier.cl.

Radio Bío Bío tomó contactó vía e-mail con el jefe de la ANI, Gustavo Jordán, formulándole una serie de preguntas sobre el supuesto concurso, pero hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta. Lo propio con el nuevo agente delegado vía digital y telefónica, pero una voz femenina al otro lado de la línea indicó que no se encontraba disponible.

El delegado en la región de Magallanes deberá relacionarse con el amplio personal que mantienen las Fuerzas Armadas en la zona dedicados a la contrainteligencia y contraespionaje, atendida la ubicación estratégica y cercanía con Argentina. Junto a estos grupos también funciona el Comando de Inteligencia que reúne a otro destacamento de espías de todas las ramas de la Defensa Nacional. Eso, sumado al trabajo “de campo” que realizan Carabineros y la PDI.

Zafarrancho

Desde noviembre de 2019, cuando Jordán asumió la cabeza del servicio en reemplazo del abogado Luis Masferrer, la Armada ha ganado poder interno. Allan Nettle, contraalmirante (r) y exjefe del espionaje naval -conocido como “Ancla 2”- fue nombrado como subdirector a pocos días de pasar a retiro en diciembre pasado. Destaca en su currículum ser especialista en navegación y buceo táctico. Junto a los marinos en la ANI, hay al menos tres miembros en retiro del Ejército encuadrados en el servicio.

Pero el servicio también se ha visto envuelto en varias polémicas que por extensión han golpeado a La Moneda.

En enero de este año, el empresario Andrónico Luksic transfirió a Palacio el llamado informe “Big Data”, que compró a una firma española dedicada al análisis de datos.

El documento que analizaba el estallido social fue el hazmerreír de especialistas en informática e internet, ya que entre otros agentes que influenciaban al movimiento -según el reporte- figuraban los grupos de jóvenes fanáticos del K-Pop, los futbolistas Gary Medel, Claudio Bravo y la cantante Mon Laferte.

El último desaguisado fue el convenio que la ANI firmó con el Servicio Nacional de Menores (Sename) para obtener información de la contaminación criminógena de los jóvenes internados en la institución para realizar análisis proyectivos.

El documento revelado por los propios funcionarios del Sename desató una ola de críticas del espectro político, la Defensoría de la Niñez y el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH). A tanto llegó que la semana pasada el Ministerio de Justicia -del cual depende el Sename- resolvió anularlo.

Ayer, en tanto, fue la propia cartera la que anunció que la directora del servicio, Susana Tonda, había presentado la renuncia a su cargo. Uno de los hechos que pesó en la pérdida de confianza de Tonda fue precisamente el vínculo por escrito con la ANI.

La agencia mantiene contactos con instituciones como el Ministerio Público, Gendarmería, la Comisión Chilena de Energía Nuclear, entre otros.

Informa: Hora Fueguina “La nueva manera de informar “

Fuente de la información: www.biobiochile.cl

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