Otra tragedia en Magallanes sin responsables: misterios sin resolver

Los ojos del país y de gran parte del Mundo estuvieron desde la tarde del lunes 9 de diciembre de 2019 puestos en la Región de Magallanes y Antártica Chilena.

Hace ocho meses Elizabeth Mella fue asesinada y su vivienda fue quemada. Hasta hoy es otro misterio sin resolver en Magallanes.

Hace 19 años desapareció el joven estudiante salesiano Ricardo Harex, hasta hoy su familia y la comunidad magallánica imploran saber qué pasó y no hay nada.

El 27 de enero del 2015 fue el último día que fue visto con vida José Márquez Saldivia, trabajador que estaba cumpliendo faenas en el Muelle Prat, según el último antecedente que maneja su familia. Se van a cumplir seis años desde que fue visto por última vez, debiendo todos estos años sus familiares arrastrar con la incertidumbre de no saber qué fue lo que ocurrió.

El 30 de abril de 2015, fue vista por ultima vez en Punta Arenas, la joven profesora chillaneja Irma Solís Cruces.

Desde el momento de la desaparición de la joven se iniciaron diligencias en torno a dar con el paradero de la mujer de entonces 33 años. Hasta hoy ninguna novedad.

Así como esos son muchos más casos que ocurren en Magallanes.

Desde el 18 de octubre del año pasado se vandalizó y destruyó el céntrico comercio en Punta Arenas. Y hoy los procesados se pueden contar con los dedos de una mano.

Hasta hoy incluso no hay ningún detenido por la quema de la céntrica esquina de Colón con Bories, ocurrida en la madrugada del 1 de febrero de este año. Días antes, el mismo terrorismo nocturno había destruido las mismísimas oficinas de la Fiscalía Regional de Magallanes y por ello no hay ningún detenido y parece que ni siquiera hay sospechosos.

En medio del estallido social en Magallanes se apedrearon oficinas públicas, se saquearon supermercados, se destruyeron medios de comunicación… ¿Y?… Nada.

La Fiscalía Regional de Magallanes parece más preocupada de los grandes casos nacionales -como por ejemplo el “Pacogate”, que es indagado por el fiscal Eugenio Campos-, en los que está inmersa en sus investigaciones mientras la ciudadanía se queja: “Esto quiere decir que la justicia en Chile nunca ha funcionado. ¿Qué explicación se le da a las personas dañadas, que son emprendedores, son pymes, no hablamos de tremendos empresarios”, dijo recientemente Cecilia Cárdenas, presidenta de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos de Punta Arenas, tras darse a conocer públicamente que la Fiscalía suspendió por un año la acción penal contra el único detenido por destruir un céntrico local comercial a cambio de una donación de $ 100 mil y la prohibición de participar en manifestaciones.

 

 

A su vez, Manuel Muñoz, presidente de la Junta de Vecinos Muñoz Gamero, expresó a raíz de este hecho que “lamentablemente, en Chile, el Estado de Derecho desapareció porque tenemos policías sin facultades y un poder judicial que no está funcionando lo que tiene tremendamente preocupada a la ciudadanía. ¿Si los tribunales no tienen las herramientas, entonces quién? Hablamos con casi todos los parlamentarios de la zona y pareciera que no escucharan”.

HÉRCULES C-130

Los ojos del país y de gran parte del Mundo estuvieron desde la tarde del lunes 9 de diciembre de 2019 puestos en la Región de Magallanes y Antártica Chilena, producto de la desaparición del C-130 matrícula 990 Hércules de la Fuerza Aérea de Chile (FACh).

Desde la mañana del martes 10 arribaron numerosos medios de comunicación nacionales y hasta la redacción de Pingüino Multimedia llegaron muchas solicitudes de despachos, entrevistas y requerimientos periodísticos.

Magallanes, por sus condiciones geográficas, está súper expuesta a tener un rol protagónico en este tipo de tragedias. Por ello, se deben tomar precauciones al máximo. En el aspecto aéreo, volar en los prístinos cielos magallánicos es muy diferente a hacerlo en otras zonas del país. Y en la navegación se repiten las condicionantes.

Con mucho asombro, periodistas y reporteros gráficos de medios nacionales nos preguntaban una y otra vez por la velocidad del viento y no podían creer que las olas en altamar llegaran hasta los seis metros de altura. Así de difícil es maniobrar una embarcación o un avión en la zona más austral del país. A veces, quienes habitamos en Magallanes no lo dimensionamos. Incluso nos sorprende cuando en pleno invierno se reprograman algunos vuelos, porque nuestra pista de aterrizaje no está preparada o porque las condiciones climáticas no permiten aterrizar en el Aeropuerto Presidente Carlos Ibáñez del Campo. Esa es nuestra realidad, a la que estamos acostumbrados, pero que debemos tener conciencia que estamos mucho más expuestos que la gran mayoría de nuestros compatriotas.

Pero a casi de un año de esta grave tragedia, desde Magallanes no salen respuestas claras para saber qué es lo que pasó.

La Fiscalía Regional de Magallanes investiga desde hace once meses como cuasidelito de homicidio por la muerte de 38 personas, pero no hay claridad de las razones de la tragedia. La causa Hércules C – 130 / 990 tiene 34 querellas criminales.

Según consta en la investigación, el cabo primero especializado en el área eléctrica Leandro Torti le envió un mensaje a su madre, Sandra Lillo, 43 minutos antes del despegue del Hércules C- 130 /990, en donde le señaló: “Ahora llegué con un problema en el avión, así que no pudimos despegar (…) Bueno, hay un problema mío, pero lo malo es que no tengo repuesto, así que hay que pedirlo a Santiago”.

Durante los mismos días de rescate, en diciembre del año pasado, se informó que la última señal que alcanzó a emitir el Hércules C- 130 /990 fue a las 18.13 horas del 9 de diciembre de 2019.

Según un reportaje de Informe Especial de TVN, la madre de Torti dijo que el cabo primero le señaló que el repuesto llegaría el martes, pero que el lunes debían volar. “¿Cuál era tanto el apuro”? Se preguntó la mujer.

El relato de la mujer está en los expedientes de la investigación que realiza acá en Punta Arenas el fiscal regional de Magallanes, Eugenio Campos Lucero. En esa indagación se constató que Torti emitió la alerta sobre un desperfecto en un dispositivo que regula el flujo de aire que enfría el aceite del motor. Además, consta que en al menos dos ocasiones le dijeron que no se contaba con repuestos disponibles.

También en el reportaje del programa de TVN se manifiesta el testimonio de Alicia Quiñones, la madre del comandante de escuadrilla Ítalo Medina Quiñones, experimentado piloto, quien iba a cargo del Hércules: “El avión no estaba en buenas condiciones y llevaba carga peligrosa”, narró la mujer.

La investigación también concluyó que ningún equipaje de los pasajeros del Hércules C- 130/990 pasó por un sistema de rayos X. Tampoco la carga, donde no hay registros de que se transportara carga peligrosa, pero en el mismo informe se detalla que cinco cajones de un peso máximo de 250 kilos cada mantenían dichas cargas y que debieron ser marcados como tal, donde existían materiales altamente inflamables.

A Informe Especial declaró el general y director de Operaciones de la Fuerza Aérea de Chile (FACH), Francisco Torres, quien respecto de ese tema señaló que “la carga peligrosa se puede llevar, lo que pasa es que hay procedimientos institucionales que establecen cuánta es la máxima capacidad de carga, cuáles son los volúmenes máximos, si es que pueden o no ir pasajeros, dependiendo de los volúmenes”.

Lo que más llamó la atención de lo expresado por Torres es que la FACH delegó toda responsabilidad en una sola persona: el comandante. “Nadie le puede rebatir al comandante de la aeronave si la misión no se hace, él es el que determina si las condiciones operacionales de la aeronave, de la ruta, del destino, están en condiciones de efectuarse y no hay nadie que esté por encima de él, para obligarlo a hacer esa misión”, manifestó en el reportaje de TVN el general.

A un año de la tragedia son las mismas familias de los afectados quienes hacen ver las contradicciones que hay entre la Fiscalía y la Fuerza Aérea de Chile (FACh), lo que a ellos –familias magallánicas incluidas- los deja aún más confundidos. Ellos critican la diligencia con que se ha entregado algunos antecedentes solicitados por la Fiscalía, entre ellas la madre de Ítalo Medina.

“Yo sospecho muchas cosas, pero queda la sospecha, porque no puedo decir esto, eso lo tiene que ver el fiscal y lamentablemente para nosotros, las víctimas de esta tragedia, y que bueno para la Fuerza Aérea, que bueno que no se haya encontrado más material para periciar. Porque ese era la evidencia para comprender qué pasó”, manifestó enfática ante las cámaras Alicia Quiñones.

Como Pingüino Multimedia informó desde la Base Aérea de Chabunco a las pocas horas de haberse perdido la pista del Hércules C – 130/990, en la aeronave se trasladaban 38 pasajeros, entre ellos 3 civiles: dos trabajadores de un empresa que iba a realizar obras de mantención y un estudiante de la Universidad de Magallanes (UMAG): Ignacio Parada, estudiante de Ingeniería Química.

Parada se trasladaba a la Antártica para hacer un estudio sobre el tratamiento de aguas en la Base Presidente Eduardo Frei Montalva, para un proyecto de tesis.

Su madre, Lorena Gálvez, es dura en la crítica en el reportaje de Informe Especial: “Lo que nos molestó profundamente y nos dio una pena con la que lloramos mucho con mi esposo ese día, es que siento que la institución no estuvo a la altura de lo que sucedió, cuando mandaron un comunicado de que terminaba la búsqueda por WhatsApp”, dijo.

El informe pericial de la PDI confirmó que todas las piezas encontradas en el mar eran de la aeronave siniestrada. Son en total 72 partes y restos del avión ubicados en un territorio equivalente a cinco regiones del país: 164 mil kilómetros cuadrados.

Luego de la búsqueda, se pudo identificar los restos biológicos de solo 28 personas.

La Fuerza Aérea asegura que en todo lo relativo a la compra y mantención de este avión se siguieron los más altos estándares de seguridad aeronáutica y descartan de plano que el avión, de más de 40 años, no haya estado en condiciones de funcionar.

Pero según el abogado representante de 10 familias, Alfredo Morgado, “se establece que hay una cadena tremenda de errores. En principio básico y esencial, bajo los actuales estándares de seguridad aeronáutica y procedimientos normados, después de la tremenda tragedia (de Juan Fernández), no se podría haber realizado”.

A casi un año de la tragedia del Hércules C-130 que iba rumbo a la Antártica para Fiscalía Regional de Magallanes aún no hay responsables. Un nuevo hecho que no se esclarece en nuestra región.

Fuente: El Pingüino

 

Compártelo :

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *